Tres cosas que todo emprendedor debería dejar de hacer de inmediato
Creo que es hora de asumir la responsabilidad y el control de nuestro propio destino y negocio.
Asi que aquí te dejo algunos consejitos que cada emprendedor podría dejar de hacer hoy y finalmente comenzar a allanar su propio camino:
Consejo 1: Deja de preocuparte por el pasado
Es innecesario ocupar tu tiempo en algo que ya no puedes cambiar. No solo es un tremendo desgaste de energía, sino que además te distrae de cosas que pueden ser más importantes y productivas en tu vida. Después de todo, no puedes modificar el pasado. Si solo malgastas tu tiempo pensando en el pasado, ¿cuándo podrás ocupar toda tu energía en lo que verdaderamente es importante y está sucediendo en este mismo instante?
Demasiados emprendedores pasan horas preocupándose por sus fracasos. Estoy aquí para decirles que lo hecho hecho está. Preocuparse por el pasado no hará más que frenar el momento presente. Mira hacia adelante y avanza hacia tus metas.
Consejo 2: Deja de compararte con otros
Es natural ver lo que otras personas están haciendo y luego comparar tu situación con la de ellos. Es casi imposible detener esto por completo, pero definitivamente puedes dejar de obsesionarte con ello. Obsesionarse por el éxito de otra persona es una manera fácil de caer en depresión y carecer de motivación.
También debes recordar que vivimos en un mundo que está muy enfocado en tweets, noticias, y status updates. Fuera de tus amigos y familiares más cercanos, las personas controlan intencionalmente lo que ves y sabes sobre ellos. Así que no te dejes embobar con lo que ves en las redes.
Consejo 3: Deja de preocuparte por las métricas de vanidad
Yo llamo a las redes sociales métricas de vanidad. Amigos, conexiones, seguidores y "me gusta" se han convertido en una adicción para los usuarios de las redes sociales. La gente está dispuesta a hacer las cosas más extrañas para que le den un "like" en su Facebook. Es fácil establecer rápidamente una falsa sensación de importancia a partir de estas interacciones.
No eres tus likes de Instagram. Ni tus seguidores en Twitter. Ni tus conexiones en LinkedIn.
Tú eres tu historia. Tú eres tu reputación. Tú eres lo que creas.